Seleccionar página
5
(3)

La curaduría o curación de contenidos existe desde hace muchos años en el mundo del marketing pero, debido a que el caudal de información disponible en internet aumenta segundo a segundo, es una práctica más vigente que nunca.

En este post, te vamos a contar qué es, cuáles son sus beneficios, y todo lo que necesitás saber para integrarla dentro de tu estrategia de comunicación 🙂.

¿Qué es la curación de contenidos?

En síntesis, la curación de contenidos es el proceso de selección de contenido relevante para nuestra audiencia al que, además, debemos agregarle algún tipo de valor. Vivimos en un mundo caracterizado por la abundancia de estímulos, rodeados de una cantidad excesiva de información. Y, por lo tanto, es imposible que podamos llegar a procesarla en su totalidad. Por eso debemos, en primer lugar, saber a quiénes deseamos dirigir nuestro mensaje. De ese modo, podremos determinar qué tipo de comunicación puede impactar en ese público objetivo.

Es necesario entender que el procedimiento de curar contenidos no equivale a hacer un simple repost de material ya publicado. En el peor de los casos, si no citamos a su autor, esa práctica es un plagio y, en el mejor -si mencionamos la fuente, pero no agregamos valor-, es una gran oportunidad desaprovechada a nivel comercial. 

Es probable que te preguntes, entonces, qué es lo que sí puede ser definido como curar contenidos. Y, de manera simple, podemos decir que es seleccionar y republicar información preexistente, pero indicando por qué puede ser valiosa para sus consumidores, o bien realizando un extracto de sus puntos más importantes o un análisis crítico acerca de ella.

La curación de contenidos es una de las mejores herramientas para posicionarte frente a tu competencia ofreciendo a tus seguidores un punto de vista fresco y novedoso sobre un tema, más allá de que ellos lo conozcan de antemano. En consecuencia, junto con la producción de material propio, debería ocupar un espacio dentro de tus acciones de inbound marketing.

Uno de sus principales objetivos es el de educar al receptor, por lo que resulta lógico que, además de su utilización en el marketing, el proceso de curar contenidos tenga una gran difusión en escenarios educativos. En el siguiente video, podrás ver un resumen de este concepto:

¿Cuál es la función de un curador de contenidos?

La definición acerca de qué es un curador tiene siglos de historia y abarca varios ámbitos del quehacer humano; pero, a grandes rasgos, su popularidad se desarrolló en el seno del mundo del arte. De alguna manera, la figura del curador «democratizaba» el acceso a obras artísticas que, de no mediar su intervención, hubieran permanecido inaccesibles para un gran sector de su público potencial. En contraste con esa situación, hoy en día, parecería ser que todo está al alcance de quien lo busca, y que el acceso a la información es mucho más «horizontal».

Sin embargo, la paradoja es que, dentro ese inmenso océano virtual de información disponible -que engloba videos, imágenes y textos-, a veces lo más rico no es lo que se puede encontrar en una búsqueda superficial. En consecuencia, podemos decir que el curador de contenidos o content curator es un especialista en detectar contenidos útiles y agregarles un valor adicional y único. 

Se podría afirmar que, en una realidad signada por la sobreabundancia de información -no siempre confiable y valiosa- la figura del curador de contenidos resulta más relevante que nunca.

 
 
 
 
 
View this post on Instagram
 
 
 
 
 
 
 
 
 

¿Qué hace un #contentcurator? 🤔🤔⬆️⬆️ . . #marketingdigital #marketingtips #marketingonline #communitymanager #socialmedia #redessociales

A post shared by Maria Garnacho (@mariagherrero) on

Tipos de curación de contenidos

La curaduría de contenidos puede adoptar múltiples formas; y -como seguramente sabés si sos un lector habitual de nuestro blog- el universo del marketing online y offline es tan dinámico que ninguna definición es permanente. No obstante, por lo general se utilizan cinco grandes modelos de curación de contenidos, cuya definición fue presentada en 2011 por Rohit Bhargava, quien es considerado además como el creador del concepto de «curador de contenidos».

Agregación

Consiste en reunir, en un único lugar, los recursos que el curador considera los mejores acerca de un determinado tema. Su valor agregado radica, en primer lugar, en el considerable tiempo de búsqueda que se les ahorra a sus consumidores. Y, luego, en que únicamente se republican aquellos contenidos que poseen un alto nivel de calidad.

Destilación

Se trata de elaborar un nuevo contenido a partir del original, extrayendo solo sus puntos más importantes, con el fin de que la audiencia pueda enfocarse en la información más relevante.

Elevación

En este caso, el desafío es el de encontrar tendencias globales a través del análisis de piezas de comunicación dispersas y cuya conexión entre sí no siempre es detectable a simple vista. Por eso, este modelo requiere de una gran capacidad de análisis y del seguimiento exhaustivo de un tema específico. Cuando se realiza a conciencia, es una herramienta muy poderosa ya que, al detectar una tendencia, podemos anticiparnos a nuestros competidores y constituirnos como referentes en un área determinada.

Mezcla o Mashup

Así se denomina a la acción de fusionar dos o más contenidos, integrándolos en una sola pieza que resulte novedosa. Y que, además, aporte un valor superador al de cada elemento que lo compone tomado de manera aislada.

Cronología

Es una herramienta útil para abordar la evolución histórica de un tema o concepto, ya que se basa en presentar hechos relativos a su estado en diferentes momentos temporales. Por lo general, se seleccionan los hitos o eventos sobresalientes que constituyen un punto de transición a lo largo de esa trayectoria.

¿Para qué sirve la curación de contenidos?

La curaduría de contenidos ofrece numerosos beneficios a quienes la implementan dentro de su estrategia de marketing. Entre ellos, podemos mencionar los siguientes:

  • Te da la posibilidad de presentar a tu audiencia temas que son tendencia dentro de un determinado ámbito. Y, gracias a eso, te brinda la oportunidad de aumentar la tasa de engagement y de interacción de tus seguidores.
  • En línea con el punto anterior, si bien la curación de contenidos puede incluir temas evergreen -es decir, aquellos que perduran en el tiempo y no tienen una «fecha de vencimiento» definida-, una de sus grandes ventajas es que te permite ser un pionero en introducir aquellos temas emergentes que aún no tienen una gran difusión.
  • Si te enfocás en un número reducido de áreas temáticas, es probable que puedas seguirlas al detalle y te conviertas en una figura de autoridad en tu campo de desempeño.
  • En ciertas ocasiones, es posible establecer alianzas de networking con los autores de los contenidos curados, con el objetivo de realizar acciones sinérgicas que puedan conducir a un beneficio mutuo.
  • A través del tiempo, puede favorecer en gran medida tu posicionamiento web.

¿Cuáles son los pasos para curar contenidos?

Existen muchos autores que se han dedicado a esta cuestión y, si realizás una búsqueda en internet, vas a encontrar varias metodologías para encarar esa tarea. Aquí te ofrecemos un resumen de ciertos pasos fundamentales para curar y compartir contenidos:

  • Lo primero es definir con la mayor claridad posible cuáles son los objetivos que pretendés alcanzar mediante la curación de contenidos, y cuál es tu público objetivo.
  • En función de las características de esa audiencia, establecer qué temas y tipo de contenidos podrían resultar de su interés. Así, podrás ofrecerles una óptima experiencia de usuario.
  • Una vez que hayas definido esos parámetros, debés seleccionar los canales de búsqueda más apropiados.
  • Luego, tendrás que monitorear los resultados que arrojen esos canales, y seleccionar la información que mejor se corresponda con tus objetivos.
  • A continuación, deberás procesar esos datos de manera de agregarles valor, tal como mencionamos al describir los tipos de curación de contenidos. Y, después, seleccionar los medios más eficaces para la difusión de ese material. Podés. por ejemplo, compartirlo en redes sociales o a través de email marketing.
  • Por último, será necesario evaluar el impacto del contenido compartido. A través del análisis de esos resultados, podrás determinar si debés introducir ajustes en algún paso del procedimiento.

Tal como ocurre en otras acciones del mundo del marketing digital, es posible -e incluso necesario- implementar la automatización en determinadas etapas del proceso. Por ejemplo, utilizando una herramienta de curación de contenidos, tema del que hablaremos a continuación. Pero, en ciertas instancias, es imprescindible la intervención humana.

Herramientas para la curaduría de contenidos

Hoy en día, encontramos una gran variedad de herramientas que nos permiten, por ejemplo, detectar tendencias en la búsqueda y producción de contenidos, o que agrupan las principales noticias acerca de un tema. De esa manera, reducen el tiempo de investigación, selección y almacenamiento y agilizan el proceso de curación de contenidos. Te contamos cuáles son algunas de las más utilizadas; varias de ellas disponen de una versión gratuita:

Buzzsumo

ContentGems

Feedly

MyCurator

Paper.li

Pocket

Refind

Scoop.it

Por otra parte, también las redes sociales (por ejemplo, las listas de Twitter) pueden ser instrumentos útiles para estar al tanto de las últimas novedades acerca de un tema. Asimismo, los buscadores como Google son herramientas válidas para encontrar contenidos de calidad, siempre y cuando refinemos al máximo nuestro proceso de búsqueda. Para ello, te sugerimos leer el siguiente artículo que, si bien está dedicado a periodistas, contiene recomendaciones que puede aplicar todo curador de contenidos:

Podés, además, configurar las alertas de Google definiendo una palabra clave, para recibir por mail las publicaciones más recientes sobre alguna temática en particular.

Recomendaciones para la curación de contenidos

La curación de contenidos es un ejercicio que, como cualquier otro, se perfecciona con la práctica, la experiencia y el desarrollo de las habilidades imprescindibles para llevarlo a cabo. Si bien es un proceso más corto que el de crear contenidos desde cero, es necesario que tengas en mente que -al menos al principio- establecer los criterios de búsqueda y selección de información te puede demandar bastante tiempo.

El consejo más importante que te podemos dar es que, antes de publicar el material que elabores a partir de tu curaduría, te preguntes de qué manera va a aportar valor a tu audiencia. Es fundamental que puedas dar una respuesta clara y definida a esa pregunta. Si no es así, quizá debas ajustar ciertos detalles del procedimiento. Tené en cuenta que, hoy más que nunca, quienes navegan por internet buscan material que realmente les sea de utilidad para dar solución a un problema.

Finalmente, recordá que las buenas estrategias de marketing de contenidos no se reducen a la curación, sino que esta debe ser un complemento de la producción de material propio.

Esperamos que la lectura de este texto te haya servido para conocer más acerca de este tema en constante evolución, y que puedas ponerlo en práctica. Como siempre, estamos a tu disposición para ayudarte y responder cualquier duda que tengas acerca de él 🙂.

¿Qué te pareció el artículo?

¡Queremos saber tu opinión!

¿Cómo podemos mejorar este artículo?



Pin It on Pinterest